Viviendo por el Espíritu

¿Cómo sabemos si somos carnales o si somos espirituales? ¿Cómo sabemos si realmente estamos siendo guiados por el Espíritu de Dios? Romanos 8 y Gálatas 5 y 6 nos dan las respuestas. Revisa la página llamada “Prédicas en español” para encontrar la prédica de este domingo, “Viviendo por el Espíritu.”

Vanidad de vanidades

Muchos, aunque a menudo oigan el Evangelio, gustan poco de él, porque no tienen el espíritu de Cristo. El que quisiere, pues, entender con placer y perfección las palabras de Cristo, procure conformar con él toda su vida.

 

¿Qué te aprovecha disputar altas cosas de la Trinidad, si no eres humilde, y con esto desagradas a la Trinidad? Por cierto las palabras sublimes, no hacen al hombre santo ni justo; más la virtuosa vida le hace amable a Dios. Más deseo sentir contrición, que saber definirla. Si supiese toda la Biblia a la letra, y las sentencias de todos los filósofos, ¿qué te aprovecharía todo, sin caridad y gracia de Dios? Vanidad de vanidades, y todo es vanidad, sin amar y servir solamente a Dios. La suprema sabiduría consiste en aspirar a ir a los reinos celestiales por el desprecio del mundo.

 

Vanidad es desear larga vida y no cuidar que sea buena. Vanidad es mirar solamente a esta presente vida y no prever lo venidero. Vanidad es amar lo que tan presto se pasa y no buscar con solicitud el gozo perdurable.

 

Procura, pues, desviar tu corazón de lo visible y traspasarlo a lo invisible; porque los que siguen su sensualidad, manchan su conciencia y pierden la gracia de Dios.

 

Tomás de Kempis, La imitación de Cristo, I:1.  

Dios y nuestro orgullo

El pecado nos engaña porque alimenta nuestro ego. A la medida que nosotros seguimos en el centro de nuestras vidas, nunca podremos dar a Dios Su debido lugar. Algunos enseñan que el orgullo es la raíz de todos los pecados. ¿Qué es el orgullo? No es querer tener mucho dinero, es querer tener más dinero que los demás. El orgullo no es querer ser inteligente, sino ser más inteligente que los demás. El británico C.S. Lewis astutamente escribe que

No debemos pensar que el orgullo es algo que Dios prohibe porque se siente ofendido por él, o que la humildad es algo que Él exige como algo debido a Su dignidad . . . como si Dios fuese orgulloso. A Dios no le preocupa en lo más mínimo Su dignidad. El hecho es que Él quiere que le conozcamos: quiere entregarse a Sí mismo. Y Él y nosotros somos de tal especie que si realmente entramos en algún tipo de contacto con Él nos sentiremos, de hecho, humildes . . . alegremente humildes, sintiendo el infinito alivio de habernos librado por una vez de toda la necia insensatez de nuestra propia dignidad, que nos ha hecho sentirnos inquietos y desgraciados toda la vida. Dios está intentando hacernos humildes para que este momento sea posible; está intentando despojarnos de todos los vanos adornos y disfraces con los que nos hemos ataviado y con los que nos paseamos como pequeños imbéciles que somos.

Una persona que es orgullosa no puede con otro que es orgulloso porque el orgullo vive de la competencia. Dios no es así. Dios no quiere que seamos orgullosos porque quiere que le reconozcamos como lo mejor. Dios quiere que seamos humildes para librarnos de ese triste engaño para que podamos acercarnos a Él tal como es.

C.S. Lewis, Mero Cristianismo

La meta del crecimiento espiritual

La meta de ese crecimiento es vivir como si Jesús tuviera una influencia ilimitada sobre nuestro cuerpo. Por supuesto, seguimos siendo nosotros los que vivimos. Dios nos llama a vivir como ese yo nuestro creado de forma única: nuestro temperamento, nuestro mensaje genético, nuestra historia . . . Pero crecer espiritualmente significa vivir cada vez más como habría vivido Jesús en nuestra posición tan exclusive; percibir lo que Jesús habría percibido de haber mirado a través de nuestros ojos; pensar lo que él habría pensado, sentir lo que él habría sentido, y por tanto, hacer lo que él habría hecho.

 

A Dios no le interesa su “vida espiritual.” Le interesa su vida. Y tiene la intención de redimirla.

 

John Ortberg, La vida que siempre has querido

Amigos de Cristo

Este blog servirá para colocar noticias y reflexiones acerca de los estudios. Si a usted le gustaría contribuir algo al blog, mándalo a mi correo. ¡Muchas gracias y que Dios le bendiga!